martes, 27 de junio de 2017

NO PIENSES EN UN ELEFANTE ROSA




No pienses en un elefante rosa.

No pienses en un elefante rosa.

Por favor, te digo que no pienses en un elefante rosa.

¿Por qué insistes en pensar en el elefante rosa si mi consigna es que NO lo hagas? Jajaja Que complicada resulta a veces la mente, ¿verdad?



Para aquellos escépticos que piensen que pensamos en el elefante rosa porque lo estamos viendo en el dibujo, vamos a ponérselo un poquito más difícil, ok?

No pienses en un limón.

No lo cortes por la mitad.

No te lo lleves a la boca.

No lo mezcles con sal.

Venga va disfruta de tu tequila jajaja

La explicación a este fenómeno la encontramos en la Teoría de los procesos irónicos (Wegner, 1994). ¿En qué consiste realmente? Cuando la mente quiere “NO pensar” en algo, bien sea porque le hace sentir mal o porque no lo quiere hacer consciente, ésta hace todo lo contrario, por qué? El cerebro está acostumbrado a optimizar sus recursos, por lo que primero pondrá su atención en el núcleo del pensamiento “pensar en un elefante rosa” para después poder negarlo. Es un mecanismo automático. Por tanto, frases como “No te preocupes”, “No estés triste”, “No pasa nada” más que ayudar a la persona a relajarse produce en ella el efecto totalmente contrario, poniendo más atención en el problema.

Teniendo en cuenta esto podemos educar al cerebro de manera que nos beneficie en nuestro estado de ánimo, ¿cómo? Formulando en positivo los objetivos que queramos alcanzar.

Ejemplo:

En vez de decir “No llores más” podemos decir “Esboza una sonrisa”

Ante un “No puedo más”, “Un intento más” será una buena respuesta.

En lugar de “No quiero sentirme así”, “Qué me quiere decir esta emoción?”.

Aprendamos a jugar con nuestra mente, si una característica domina en ella es su plasticidad, se adapta a lo que la entrenemos.

Si al principio nos cuesta redirigir nuestro pensamiento podemos ayudarnos de acciones más sencillas como desviar la atención hacia algo distinto a lo que estamos pensando: una canción, colorear una mandala, llamar a un amigo, etc. Cualquier cosa que rompa la tendencia a seguir anclados en la negatividad nos sirve.

¿Dispuesto a desafiar a tu mente?


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